Cita bíblica: Filipenses 3:20

Introducción:

En los mensajes anteriores el Señor nos viene dando consejos y exhortaciones con respecto a comportamientos, lo que debe ser un líder, como identificar ciertas características, etc. En todo eso, se ha preguntado porque Dios insiste mucho en darnos un comportamiento ejemplar? Por qué Dios nos pide que cambiemos algo en nosotros? –Sabemos que Dios no nos pide cosas que no podamos hacer y en todo él nos capacita, y tampoco anula nuestro carácter pero si nos pide crecer y madurar de acuerdo a su voluntad, es decir, dejar que Cristo se glorifique en nuestras vidas al obedecerle.

Cuerpo:

Nos detuvimos en este versículo nuevamente porque el tesoro que Dios nos quiere dar en él, tiene un valor del cual tenemos estar conscientes 100%.

Verso 20. ‘Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador; al Señor Jesucristo…’

Veamos qué significa esto según el diccionario:

  • La ciudadanía por definición es una condición de una persona por la que esta es validada como miembro de un territorio, nación y país.
  • Los deberes son las obligaciones que deben cumplir para poder ejercer sus derechos.
  • Los derechos son todos los mecanismos legales que protegen a los individuos.

Los derechos y los deberes se crean para procurar la estabilidad social y una convivencia armoniosa entre los ciudadanos.

Contexto bíblico: Entendiendo un poco más los conceptos de lo que significa ser ciudadano… esto es que somos miembros oficiales, moradores del cielo. Quien es Rey del Cielo (y de toda la Creación)?

Cristo nuestro Señor. Ese mismo Rey es quien nos instituyó como ciudadanos de su patria celestial. A como todo ciudadano, tenemos deberes que seguir, reglas, estatutos… que en comparación a otras naciones, en la patria celestial nada es en vano ni nada es en contra de lo bueno, todo es correcto, todo es paz y gozo. Cuando le servimos a Cristo, vivimos ejercitando nuestra ciudadanía a diario. Cuando vivimos glorificando al Señor, vivimos ejerciendo la representación del Cielo en la tierra, en otra parte de la biblia nos llama ‘embajadores’.

Y los derechos, aunque muchos se desvían pensando en vanidades de este mundo; los derechos son mucho más que las cosas materiales…. Nuestro derecho, dado por el Padre a través de su hijo Jesucristo, ahora es ‘vivir bajo su amor’. El derecho eterno que Dios nos otorgó, que Cristo ganó para nosotros en la Cruz es:

“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” –Romanos 8:37-39

Conclusión:

¿Qué pues hacer?

Vivir como ciudadanos y representantes del Cielo. Glorificando a Cristo en cada paso. Siendo un testimonio vivo de su abundante misericordia y amor incomparable!

Cristo viene! Aleluya!

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

Este blog es una extensión de mensajes a Europa y el Reino Unido del ministerio Retornando a las Escrituras.