Cita bíblica: Filipenses 2:17-18

Introducción:

Se ha preguntado porque en la vida cristiana tenemos y llevamos aflicciones? Se siente usted confundido con el estado en el que se encuentra y su vida espiritual? Veamos hermanos que dice la biblia con respecto a la retribución de vivir en Cristo.

Cuerpo:

En el mensaje anterior vimos como el Espíritu Santo nos manda a depender de la palabra de Dios con todas nuestras fuerzas.  Y esto lo aprendimos como una orden de mando de parte del Señor.

Pablo expresa igual que ese comportamiento es de agrado no solo para el Señor sino también para sí mismo; porque como siervo de Cristo, él se alegra que su trabajo en la obra con los hermanos no haya sido en vano; y de esta manera seguir glorificando a Cristo.

Hoy vemos que Pablo explica aún más sobre la retribución de ese buen comportamiento. Pablo hace una diferencia entre las posibilidades de lo que el mundo haría con él ‘Y aunque sea derramado en libación…’ – esto es, que aunque el pereciese, o fuera asesinado, burlado, etc… – Pablo nos muestra como él está anclado en la esperanza eterna y no la terrenal. Sabiendo que el mundo aborrece al Señor, pero eso no es impedimento para seguir haciendo la obra.

Esta lección en la vida de Pablo, debería ser algo que apliquemos en nuestra propia vida…. Recordemos que Cristo nos dijo que si a Él le aborrecieren, mucho más a nosotros. Y saber esa verdad, nos da libertad de conocer los tesoros del cielo.

Veamos que la retribución eterna está en servirle a los hermanos con gozo y regocijo; y así unánimes, todos estemos al servicio de los santos para Dios.

Conclusión:

¿Qué pues hacer?

Pongamos nuestra mirada en los cielos, en nuestro Rey de Reyes, sirvámosle con gozo aun en las dificultades, porque ahí es donde se manifiesta su Poder.

Cristo viene! Aleluya!

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

Este blog es una extensión de mensajes a Europa y el Reino Unido del ministerio Retornando a las Escrituras.