Cita bíblica: Filipenses 1:1-6

Introducción:

La epístola a los Filipenses comienza con un saludo bien espiritual de parte de Pablo, en el cual se denota su labor como Apóstol, pero también en crédito compartido por si mismo al escribir la carta, en el que menciona a Timoteo. Pablo comenzó a escribirle cartas a las diferentes iglesias y a los hermanos; en estas cartas les señala ciertas cosas que deben ser tratadas. En algunas mas adelante, vemos como exhorta, regaña, manda y corrige a los hermanos en los diferentes lugares. Dando así oportunidad de dirección y la guianza del Espíritu Santo en la iglesia. Pero notemos la humildad con la que Pablo les habla y sobre todo el amor en Cristo. También notemos indirectamente la confianza que tiene Pablo de escribirles sabiendo la obediencia de los hermanos filipenses y sobre todo la autoridad confiada que Pablo reconoce ha sido dada de parte del Señor. Que de nosotros? En que nos es útil este pasaje? Como se aplica a nuestras vidas? Y como podemos ser mejores para Dios al conocer esto?

Cuerpo:

Pablo hace énfasis en que el mismo intercede en oración por los hermanos. Notemos que dice que lo hace con ruego y gozo al mismo tiempo. Y luego hace una declaración en la que podemos ver como los hermanos filipenses habían actuado desde el momento de su conversión hasta ese día. Es importante remarcar que la obediencia de los filipenses no fue motivo de cesar en la oración que Pablo llevaba por ellos, de lo contrario, seguía llevándolos en sus ruegos y oraciones…  Vemos que Pablo en su posición como Apóstol, oraba por ellos y sabía que era parte de su responsabilidad. Recordemos igual que Pablo estaba lejos, no solo en prisión sino también en otra región, pero esto no era de impedimento a que Pablo y los hermanos filipenses cumplieran cada uno con su deber.

En el verso 6, Pablo hace memoria de la fe en Jesús y hace una declaración “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”… -Hermanos (as), este debe ser nuestro pensamiento constantemente, recordar que Dios nunca deja ninguna obra a medias. Todo lo que El empieza lo termina, esto es porque  el siempre cumple sus promesas.  

Conclusión:

¿Qué pues hacer?

Meditemos:

“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.” – Juan 14:1-4

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

Este blog es una extensión de mensajes a Europa del ministerio Retornando a las Escrituras.