Cita bíblica: Filemon versos 23-25

Introducción:

En los mensajes anteriores hemos venido viendo como el Señor nos ha hablado en ejemplos a seguir, como también en mandatos de parte del Espíritu Santo. Es importante recordar que toda la escritura bíblica es inspirada por Dios, como lo dice la misma biblia; apta para enseñar e instruir. Esto es para poder aprender todo y cuanto sea necesario, dando gracias a Dios por su misericordia para con nuestras vidas.

¿Alguna vez ha pensado en orar por personas que están en otra ciudad o país? ¿Tiene dudas si la oración funciona o no? ¿Tiene dudas de la distancia?

Cuerpo:

Este pequeño pasaje pareciera no tener mucha importancia, pareciera que simplemente es una despedida cordial. Pero recordemos hermanos que en las escrituras, nada es en vano.

Hemos visto como Pablo ejerce honestidad y autoridad, pero todo siempre dentro de la amabilidad. Sobre todo, cuando les habla a otros siervos de Dios.

Ahora, despidiéndose en la carta, que lo hemos visto muchas veces; Pablo siempre manda saludos de entre los hermanos que están con él, ya sea visitándole o en prisión también.

Pero lo que más llama la atención es en la fe de Pablo. Su practica nos enseña algo tan valioso.

Cuando Pablo se despide hace mención de que la gracias del Señor sea con ellos… A manera de oración y bendición.

Pablo conoce la omnipresencia de Dios, pero no solo la conoce sino también la ejerce bendiciendo a Filemón. Pablo sabe que la bendición viene de Dios y no de si mismo, por lo tanto, no está limitada a su distancia y tiempo. Pablo sabe que el poder de Dios sobre pasa todo entendimiento. Pablo también sabe que bendecir a los hermanos es parte de la vida cristiana.

Ahora nosotros:

¿Oramos por nuestros amigos, familiares que están lejos? ¿Oramos por los siervos que están lejos?

¿Ora usted por los eventos catastróficos de otros países? ¿O piensa que ahí ellos mismos tienen que hacerlo porque usted este lejos?

Conclusión:

¿Qué pues hacer?

La de Pablo es conforme al Señor, nosotros debemos practicarla igual. No olvidemos la amabilidad y mansedumbre en la que el Señor nos alienta.

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

Este blog es una extensión de mensajes a Europa del ministerio Retornando a las Escrituras.