Cita bíblica: Tito 3:9-11

Introducción:

Vemos como Pablo viene exhortando y alentando a Tito en toda actividad correspondiente a la vida cristiana, y sobre todo a la vida y comportamientos de un ministro, pero no solo del ministro sino también de los líderes en ella y los servidores.

Si recordamos bien, Pablo le hizo una exhortación similar a Timoteo en temas anteriores. ¿Por qué Pablo sigue exhortando en estos temas? ¿Y cuál es la enseñanza para nosotros en todo esto?

Cuerpo:

Recodemos hermanos que la biblia ‘es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para instruir en justicia’… (2 Timoteo 3:16). Partiendo de ahí, vemos como el Espíritu Santo nos ha dejado enseñanzas que El sabe necesitaríamos. Todo lo que leemos en las escrituras es para poder guiarnos del día a día.

El pasaje de hoy en particular nos explica como debe ser el comportamiento frente a personas con ciertas actitudes.

v.9.“Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho.”

Aquí aprenderíamos dos cosas:

1. EVITAR esas cosas

2. discernir cuando alguien no esta practicando la misma exhortación. Veamos hermano (a) que no dice ‘batallar, pelear, sino evitar’.

Luego continua, diciendo:

v.10-11. “Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y esta condenado por su propio juicio”.

Aquí aprendemos: 

1. El tipo de persona que debemos desechar.

2. Como debe de tratarse ese asunto, notemos que dice ‘después de una y otra amonestación’ – esto es que debe ser con paciencia luego de intentar exhortarle un par de veces.

3. El porque se le debe desechar. Veamos que menciona una perversión que le condena así mismo. Esto es que su mismo comportamiento los ha llevado a condenación, y no nuestro juicio. Tengamos cuidado de lo que pensamos en nuestros corazones, y mucho menos jactarnos o gloriarnos en ello.

Examinemos lo que dice de la palabra “desechar”: Apartar [una persona] de sí a alguien o algo que resulta inútil, incómodo o molesto. No tomarle en cuenta. Esto nos explica que no es un asunto de pelear, discutir ni altercar, sino de simplemente apartarse de tal persona (s).

Conclusión:

¿Qué pues hacer?

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” – Santiago 4:7

Llenémonos del Espíritu Santo hermano (a), para poder discernir todo comportamiento y poder lidiar con ello de la manera que Dios quiere y no con impulsos carnales.

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

* Este blog es una extensión de mensajes a Europa del ministerio Retornando a las Escrituras.