Cita bíblica: Tito 3:4-8

Introducción:

Maravilloso el Señor que nos sigue alimentando con su palabra. ¿Hermano (a) alguna vez se siente desanimado, aunque usted sabe y tiene fe en que el Señor tiene todo el control? ¿Y ese desanimo quizá le hace sentirse culpable? ¿Y luego esa culpa lo hace desistir aun del día a día y el cansancio le envuelve?

Cuerpo:

Aquí Pablo sigue exhortando a Tito con mucho amor. Vemos que las palabras del Espíritu Santo a través de Pablo, son de aliento y confort en la vida de todo creyente al servicio del Señor.

Si usted se fija bien, Pablo no necesita adular ni mentir para alentar a Tito; de lo contrario, todo lo que le dice es verdad, basada en la verdad de Cristo y en su palabra:

Dios nos salvó, no por nuestras obras…. Entendamos que Dios se compadeció de nosotros, pero no por obras, sino por infinito amor incondicional.  Esta lectura hermano (a) le debe servir para fortalecerse en el Señor.

Pero ojo, el mismo pasaje nos exhorta a las buenas obras; y aun nos expresa que debemos insistir. Esto es perseverar con firmeza, recordando que nos debemos a Cristo y nuestra vida le pertenece.

Es importante recordar que las buenas obras nos son de bendición, tanto para nosotros mimos como para el prójimo y aun mejor, para obediencia y complacencia del Señor.

Amarle y servirle es la mejor de las obras; en esto repitamos el comportamiento de Dios y hagamos con nuestro prójimo a como el hizo con nosotros. Notemos que Pablo habla de ser útiles; en ello también debemos ser diligentes en ser útiles para Dios y para la humanidad.

Conclusión:

¿Qué pues hacer?

Tomemos aliento en la bondad que tuvo el Padre de mandar a su hijo a morir por nosotros, y aun mas, sirvámosle en agradecimiento eterno. Nuestra intención debe ser constantemente en honrar a Dios y complacerle.

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

* Este blog es una extensión de mensajes a Europa del ministerio Retornando a las Escrituras.