Cita bíblica: Tito 3:1-3

Introducción: En temas anteriores vemos como el Señor viene exhortándonos a cada uno en lo individual; otorgándonos tesoros de sabiduría en cada enseñanza. Esta vez vemos como Pablo le hace énfasis a Tito sobre ciertas actitudes de los hombres, tanto los cristianos en la práctica como así mismo los pecadores.

Cuerpo: Vemos como el apóstol Pablo empieza este capítulo exhortando la exhortación. Esto es; recordándole a Tito de cosas que él tiene que recordarles a los hermanos bajo su ministerio.

Pablo comienza diciendo que se sujeten a los gobernantes y autoridades. Si nos fijamos bien, Pablo usa dos palabras; y aunque estos parecieran ser los mismo, no lo es. Los gobernantes son aquellos que gobiernan como jefes de estado, ya sea de una comunidad, ciudad, país o territorio. Y las autoridades son todas aquellas a quienes el estado ha dado mandato en autorización; por ejemplo, la Policía.

Luego, Pablo hace una lista de lo que un cristiano NO debe ser. Veamos sus significados:

  • Difamar: Decir en público o escribir cosas negativas en contra del buen nombre, la fama y el honor de una persona; en especial cuando lo dicho o escrito es falso.
  • Pendenciero: Pelea, riña de palabras o de obras.

En seguida Pablo dice lo que SI debemos ser:

  • Amables: Que se comporta con agrado, educación y afecto hacia los demás.
  • Mansos (mostrando mansedumbre): Docilidad y suavidad que se muestra en el carácter o se manifiesta en el trato.

Pablo continúa explicando el porqué de tales características; y expresa que aquello negativo de difamar y pelear, pertenece a los tiempos de insensatez, esto es; antes de conocer a Cristo.

Lista negativa sigue:

  • Insensatos: Falta de buen juicio, prudencia y madurez antes de actuar.
  • Rebeldes: Que se rebela contra el poder o la autoridad.
  • Extraviados: Tomar un camino equivocado.
  • Esclavos de concupiscencias y deleites diversos: Deseo de bienes materiales o terrenos, y también sexual exacerbado o desordenado.
  • Viviendo en 1.malicia y 2.envidia:   1. Intención encubierta con que se dice o hace una cosa para beneficiarse en algo o perjudicar a alguien.   2. Sentimiento de tristeza o enojo que experimenta la persona que no tiene o desearía tener para sí sola algo que otra posee.
  • Aborrecibles: Que merece ser aborrecido
  • Aborreciendo unos a otros: Detestar enormemente algo o a alguien.

Conclusión:

¿Qué pues hacer?

Recordemos hermanos que cada exhortación de parte del Señor es para arrepentimiento genuino y propio. Si acaso usted tiene la oportunidad de ayudar a su prójimo corrigiéndole, ore por El y aconséjele. Pero lo más importante es que usted se corrija a si mismo para venir a ser ejemplo a las naciones de como Cristo actúa en su vida. Practiquemos constantemente con disciplina la vida que Cristo nos ha dado y complazcámonos en El, obedeciendo su palabra.

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

* Este blog es una extensión de mensajes a Europa del ministerio Retornando a las Escrituras.