EL DON DE DIOS

Cita bíblica: 2 Timoteo 1:6

Introducción: Cuantas veces ha sentido que se ha alejado de Dios y se siente lejos? A tal manera de afligirse y sentirse sin saber qué hacer? Se ha preguntado qué hacer en esos momentos? O quizá se sienta derrotado, y siente la necesidad de pedir ayuda pero no sabe cómo hacerlo?

Veamos que dice la biblia al respecto.

Cuerpo: Este versículo conlleva tanta información como necesitamos.

Pablo le dice a Timoteo a manera de consejo que avive el fuego del don de Dios que está en él.

Avivar: hacer que una cosa sea más intensa.

Estar: cualidad de existir

Con estas dos definiciones, entendemos que es nuestra responsabilidad intensificar el fuego que Dios nos ha dado. En el verbo avivar se requiere iniciación, esto es tomar una decisión personal para comenzar o ejercer algo y profundizar en ello. Y a como hemos mencionado es una responsabilidad porque dependerá de nuestra relación con Dios.

Y en la cualidad de estar (existir) es la promesa de Dios en la que él nos ha dado al venir a sus pies. Al ser hijos de Dios, automáticamente tenemos ese fuego en nosotros; no debemos dudarlo y cuando siempre mantenerlo fresco en nuestro diario vivir.

El Señor aquí nos está recordando que su poder vive en nosotros y aunque es por fe mediante la gracia (sin mérito alguno), la intensidad de vivirlo dependerá de nosotros y de nuestro amor al Señor.

Recordemos hermanos que el poder de Dios se manifiesta para su gloria, y es ahí donde muchos de nosotros fallamos; queriendo usar este poder para las vanidades del mundo.

Así que si usted le ha fallado al Señor o simplemente se siente “abandonado” (mentiras del enemigo), entonces es ahí donde debe traer a memoria las promesas de Dios en su vida.

Cuando usted tenga pensamientos de derrota, recuerde que esos pensamientos no vienen de Dios; de lo contrario levántese y báñese de ser necesario y avive el fuego de Dios en usted.

Otra cosa a denotar es la afirmación de Pablo con respecto al poder que Dios le ha dado. Veamos “…del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.” Esto sin duda nos confirma lo que hemos venido mencionando; Dios nos ha dado su poder al venir a nuestras vidas y esto es para compartirlo con otros, tales bendiciones son para la gloria de Dios y son inagotables!

Conclusión:

Qué pues hacer?

Cómo podemos avivar el fuego de Dios?

La escritura nos repite incansablemente de que la oración y la palabra de Dios son nuestras armas, nuestros utensilios, nuestra verdad.

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

* Este blog es una extensión de mensajes a Europa del ministerio Retornando a las Escrituras.

 

Anuncios