Orar por los demás

Cita bíblica: 2 Timoteo 1:1-3

Introducción: Al ser partícipe de una congregación, se siente muchas veces abrumado por tantos testimonios que escucha en los que Dios respalda a varios y quizá usted sigue luchando y orando por su petición… o si no se siente como que su problema no es nada en comparado al problema de otros? O también puede llegar a pensar que su problema es más grande que el de los demás?

Cuerpo: En estos versos el Señor nos enseña grandes lecciones de la oración y el amor a los demás.

Veamos que en la salutación que Pablo hace a Timoteo; le vuelve a confirmar su llamado al ministerio. Si usted lee la primera carta, Pablo hace algo similar en la que le confirma el ministerio; pero por que Pablo haría esto nuevamente?  Una de las razones es porque el Señor usa a Pablo para confortar a Timoteo en el llamamiento. Cuantas veces el Señor le ha dicho que le ama, que lo guarda, que está a su lado, que nunca lo dejara, y aun así usted vive dudando del amor de Cristo? Esta condición humana siendo muy natural, es la razón por la que Dios en su misericordia vive repitiéndole sus promesas día a día, mensaje tras mensaje, porque le conoce y conoce nuestra madera humana.

En el verso tres, Pablo se expresa de sí mismo como siervo de limpia conciencia; esto es su honesta intención… y vemos más adelante que dice que sin cesar le recuerda noche y día y le mantiene en oración. Recordemos que Timoteo ejercía un ministerio, y muchos pensamos que el ministro es quien ora por los demás, en este caso el apóstol Pablo ora por Timoteo, pero vemos claramente que Pablo se expresa con genuino interés, en el que sobre entendemos la necesidad que tenía Timoteo de que alguien orara por él.

Ora usted por su pastor? Ora usted por su líder? Ora por sus amigos, por sus familiares? Cuando alguien le pide que ore por algo, usted recuerda a cada momento? Ora usted sin cesar por ello?

Si usted nota, el titulo bíblico de este pasaje dice “Testificando de Cristo”; esto es porque orando por otros es parte de vivir en obediencia. Orar por su pastor y por su líder también es responsabilidad suya. Y recordar a cada instante cuando alguien ha confiado en usted para pedirle orar por algo, también es una responsabilidad que Cristo le ha confiado.

Conclusión:

Qué pues hacer?

Oremos sin cesar por aquellos que nos han pedido oración y por los demás igual. Al orar, encomiende su vida al Señor pero también la de su prójimo, su vecino, su amigo, su familiar, su líder, su pastor, su jefe, su hermano…. Siempre hay alguien por quien orar. No perdamos el tiempo! Cristo está a las puertas, muchos aún no han conocido al Señor… oremos sin cesar.

Obedezcamos a Dios, hagamos su voluntad, la cual es tener una relación íntima con él; buscándole a toda hora y a todo momento.

* Este blog es una extensión de mensajes a Europa del ministerio Retornando a las Escrituras.